The Anchors: Metal pirata y libertad creativa desde el corazón de Londres

La banda de Power Metal que conquista Latinoamérica con historias de alta mar y fantasía

Entrevista: John McFly

Transcripción: David Camino

Tras irrumpir en la escena con su EP “The Quest for the Golden Shoe”, The Anchors se consolidan como una de las propuestas más frescas y energéticas del heavy metal actual. Con una base de operaciones en Londres, pero un corazón que late al ritmo de sus seguidores en Latinoamérica, la banda ha logrado transformar sus influencias de Ska Punk y Power Metal en un universo conceptual propio.

En entrevista, Brandon (voz y guitarra) y Ellie (bajo) nos abrieron las puertas de su barco para hablar sobre su proceso de grabación, los retos de la independencia tras el Brexit y el ambicioso álbum conceptual que están por lanzar.

Su sonido es una mezcla muy particular. ¿Cómo lograron amalgamar el Power Metal con géneros como el Ska Punk y el Punk Irlandés?

Todo empezó con Stefano (batería) y conmigo en mi habitación durante el confinamiento. Estudiaba composición y decidimos escribir algo de “metal pirata”. Notamos que la suma de influencias como Metallica, Dropkick Murphys y el Ska Punk creaba un sonido dispar que realmente funcionaba.

Para nosotros, lo “pirata” no es un género que se decide por un estilo musical estricto, sino por la “onda” o la vibra. Eso nos dio la libertad de experimentar y añadir esa esencia sin tener que ser una copia de otras bandas del género.

Sabemos que son muy detallistas con su equipo técnico. ¿Qué papel juega la instrumentación en el sonido de The Anchors?

Es fundamental. Ellie toca un bajo Rickenbacker 4001 de 1974 que nos encanta por su tono natural. Por mi parte, uso una guitarra MTD AC 1000 con puente Evertune. Ese puente me salvó la vida porque mi forma de tocar, especialmente al grabar, es muy fuerte; sin él, la guitarra se desafinaría constantemente.

Incluso para el nuevo material, decidimos invertir en un estudio con amplificadores analógicos Mesa Boogie y Marshall para capturar un sonido potente y orgánico. Queríamos hacer las cosas bien, especialmente después de que Chris Bowes (Alestorm) nos regalara la canción “The Golden Shoe” tras escuchar nuestros demos.

Han mencionado que este proyecto es una declaración de independencia. ¿Cómo han navegado los cambios de alineación y los retos logísticos recientemente?

Ha sido una tormenta, pero el mar está en calma otra vez. Stefano, con quien fundé la banda, tuvo que volver a Italia, pero sigue siendo nuestro baterista de grabación; él es el único que puede tocar nuestras canciones en estudio porque escribo pensando en su estilo.

Debido al Brexit, necesitábamos músicos locales para los shows en el Reino Unido, así que fichamos a nuevos integrantes para nuestras presentaciones en vivo. Pasamos por audiciones con mucha prisa porque tenemos un concierto importante en el Festival del Ron en Southampton, pero encontramos a la gente indicada. Ser independientes significa que nadie nos detiene, pero también que nosotros somos los dueños de cada decisión.

Su EP “The Quest for the Golden Shoe” parece ser solo el inicio. ¿Qué podemos esperar del próximo álbum conceptual?

El álbum contará una historia donde todas las canciones pertenecen al mismo universo. Será un LP de 10 canciones más un bonus track. Mientras que el EP tiene los temas más fáciles de escuchar, el álbum completo es más complejo e interesante.

Incluso presentamos a personajes como “Gunpowder”, una criatura mitad gato y mitad mono que es protagonista de tres de las canciones más importantes, algunas de hasta diez minutos de duración. Es un universo de fantasía donde los piratas son el hilo conductor.

Parte de su audiencia está en Latinoamérica. ¿Qué tan cerca ven la posibilidad de cruzar el océano para tocar de este lado?

Es nuestra prioridad absoluta. Nos dimos cuenta de que entre el 80% y el 85% de nuestros seguidores en redes sociales son de Latinoamérica. Es la zona donde más nos escuchan.

Aunque por ahora debemos consolidar nuestras giras locales en el Reino Unido y Europa por un tema de logística y presupuesto, Latinoamérica será la primera opción en cuanto podamos planificar una gira internacional. Queremos llevar nuestra “fiesta pirata” allá, donde la gente pueda bailar, reír y disfrutar con nosotros.