GURRIERS PROFUNDIZA SU FURIA Y CRÍTICA SOCIAL EN SU NUEVO ÁLBUM “NOBODY’S COMING TO SAVE YOU”

Desde Dublín, Gurriers estrena Nobody’s Coming To Save You, su segundo álbum de estudio, a través de Play It Again Sam. Un trabajo que reafirma la energía, crudeza y mirada crítica que han marcado el sonido de la banda.

Junto al álbum llega “Waiting For Fisher”, un explosivo sencillo que condensa buena parte de la intensidad que define esta nueva etapa de Gurriers. Abordando lo absurdo del capitalismo y la frustración de la monotonía de la vida laboral. El tema hace referencia a Waiting for Godot, de Samuel Beckett, y al escritor anticapitalista Mark Fisher.

El video que acompaña al lanzamiento fue dirigido nuevamente por Thomas James (Kneecap, Bring Me The Horizon, Young Fathers), quien comentó:

“Los chicos y yo conectamos por Mark Fisher desde muy temprano, así que nos pareció apropiado crear toda esta locura para ellos. Para mí, el video es una sátira visceral y surrealista, como una granada que explota frente a nosotros, y que observa hasta dónde puede llevarnos la competencia dentro de un sistema que constantemente nos dice que debemos llegar a la cima, pisando tantas cabezas como nos dicen que debemos pisar en el camino.”

Con Nobody’s Coming To Save You, Gurriers llevan al límite las características que hicieron destacar su debut. Las guitarras suenan más afiladas, la producción adquiere mayores dimensiones y la banda construye una propuesta donde la urgencia no solo está en la música, sino también en aquello que buscan cuestionar.

Formados durante la pandemia, los irlandeses rápidamente trasladaron su energía al escenario, convirtiendo sus presentaciones en auténticas descargas de intensidad y movimiento. Esa misma esencia permanece en este segundo trabajo, aunque ahora aparece acompañada de una composición más ambiciosa y una mirada más profunda hacia temas como la protesta, la resistencia y las tensiones de la vida cotidiana.

El álbum avanza entre la tensión del post-punk, la crudeza del punk y momentos de dance-punk que rompen con cualquier sensación de monotonía. Desde los primeros segundos de “Nobody’s Coming To Save You”, la banda establece un pulso inquieto que poco a poco se transforma en pasajes de intensidad contenida, riffs abrasivos y explosiones catárticas.

Lo que alguna vez pudo sentirse como la furia de un sótano abarrotado ahora adquiere dimensiones mucho mayores, sin perder la sensación de sudor, ruido y cercanía que forma parte de su identidad.