Avatar vuelve a abrir las puertas de Don’t Go In The Forest con “Crying Fire”, una canción que permaneció en las sombras mientras el álbum encontraba su camino hacia el mundo.

Fotografías por Johan Carlén
Con este lanzamiento, Avatar no presenta un simple lado B descartado, sino un capítulo que parecía escrito para aparecer después del último acto. Una tormenta emocional vestida de heavy metal, donde la vulnerabilidad y la furia bailan juntas bajo las luces de un circo en llamas.
“Crying Fire” ocupó desde el principio un lugar privilegiado dentro de las sesiones de Don’t Go In The Forest. Era una de esas canciones destinadas naturalmente a formar parte del álbum, una elección prácticamente indiscutible. Sin embargo, mientras definían el tracklist final, surgió una idea tan arriesgada como intrigante: ¿y si guardaban lo mejor para después? ¿Y si mantenían esta joya alejada del mundo por un tiempo?
Johannes Eckerström:
“Definitivamente se sostiene por sí sola. Yo escucho una tormenta de fuego emocional implacable. Me golpea en un lugar muy profundo y oculto, y espero que haga lo mismo con ustedes. Podría decir muchas cosas sobre lo que trata la canción, pero he aprendido que a veces es mejor hacerse a un lado y dejar que la música hable por sí misma. Lo mejor que puedo decir hoy es que trata sobre soportar el dolor y amar con intensidad.”
La canción encapsula perfectamente la esencia de Avatar: teatral, intensa y emocionalmente desbordante. Y esa misma identidad se reflejará en las nuevas fechas de gira que la banda ha anunciado para 2026, con presentaciones por toda Europa y el Reino Unido tras su regreso de Australia y Nueva Zelanda.
