AIRBOURNE VUELVE A ENCENDER LA LLAMA DEL HARD ROCK CON “HERE SHE COMES”

Airbourne deja claro con “Here She Comes” que su próximo álbum homónimo va más allá de un nuevo lanzamiento. La banda australiana apuesta por un disco que reafirma su identidad dentro del hard rock y, al mismo tiempo, celebra el legado de los artistas y álbumes que forjaron la historia del género.

Para lograrlo, la agrupación australiana reunió a un equipo creativo de auténtico peso pesado. El tema fue coescrito junto a Bryan Adams y el legendario productor Mutt Lange, dos figuras cuya trayectoria ha dado vida a obras fundamentales como Reckless, Waking Up The Neighbours, Back In Black y Hysteria, discos que ayudaron a moldear el sonido del rock a escala mundial.

La producción se completa con nombres de gran prestigio: Brian Howes, quien ya trabajó con Airbourne en Black Dog Barking; el ingeniero Mike Fraser, colaborador de la banda en No Guts. No Glory y Breakin’ Outta Hell; el mezclador Zakk Cervini (Bring Me The Horizon, Architects y Evanescence) y el reconocido ingeniero de mastering Ted Jensen. El resultado es “Here She Comes”, el quinto sencillo del próximo álbum homónimo de la banda, que verá la luz el 4 de septiembre a través de Spinefarm.

Todo comenzó con el himno de supervivencia “Gutsy”, seguido por “Christmas Bonus” (“¡Ho, ho, ho… let’s go!”), después llegó “Alive After Death (Last Plane Out)”, que alcanzó el número uno en la radio de rock en Alemania, y más recientemente “Kid In A Candy Store”, un explosivo tema iniciático con el espíritu de “Whole Lotta Rosie” de AC/DC. Ahora es el turno de “Here She Comes”, una canción impulsada por un estribillo hecho para los festivales, acompañada de potentes coros de “woah” capaces de levantar el techo de cualquier arena y un solo de guitarra colocado al frente de la mezcla para lograr el máximo impacto.

Frases como “Here she comes, raising a hurricane, there she goes blowing my mind” (“Aquí viene, levantando un huracán; ahí va, volándome la cabeza”) podrían parecer una referencia a uno de los temas favoritos del vocalista y guitarrista Joel O’Keeffe: las mujeres. Y, en parte, lo son. Sin embargo, también aluden a la tormenta tropical que azotó Music Farm Studio, en Byron Bay, al sureste de Australia, mientras Airbourne grababa el álbum, sumándose a una larga lista de contratiempos que incluyeron fauna salvaje potencialmente letal y equipo vintage que se negaba a cooperar.

“Fue como si un huracán hubiera atravesado el estudio”, recuerda el baterista Ryan O’Keeffe. “Recuerdo haber gritado: ‘¡Aléjense de las ventanas!’. Streetie (el bajista Justin Street) estaba durmiendo en un viejo autobús afuera del estudio y un árbol cayó justo a un lado. ¡Estuvo a punto de aplastarlo!”.

Joel O’Keeffe añade: “Así fue como nació la canción. Todo surgió a partir de esa tormenta que llegó de repente. Todos estábamos ahí diciendo: ‘¡Aquí viene!’. Luego le dimos otro giro y terminó convirtiéndose en un doble sentido. Fue muy divertido”.

Entre riffs explosivos, estribillos hechos para corearse en estadios y una producción respaldada por algunas de las figuras más influyentes del género, el cuarteto australiano deja claro que su próxima entrega no solo mira al pasado con respeto, sino que también reafirma su intención de mantener vivo el espíritu del hard rock para una nueva generación.

‘Airbourne’. Made with passion. Made in Australia. The Great Barrier Riff.