ENTREVISTA CON ATREYU: UNA HISTORIA QUE CONTINÚA, RUMBO AL WARPED TOUR MÉXICO

Después de más de dos décadas de trayectoria, Atreyu continúa explorando nuevas formas de llevar su música al límite. Con The End Is Not the End, la banda estadounidense presenta una etapa en la que lo pesado y lo melódico conviven con una mayor libertad creativa, sin dejar de lado las canciones que han marcado su historia.

En Puro Rock conversamos con Travis Miguel, guitarrista de Atreyu, con motivo de su próxima visita a México para formar parte de la primera edición del Warped Tour en nuestro país.

Entrevista por: Carlos Cruz

PR: Hablemos un poco del disco. Tienen un nuevo titulado The End Is Not the End. Noté que la muerte es como una idea o tema recurrente en todo el álbum. ¿Por qué se convirtió en un tema tan importante para Atreyu en este momento?

Travis: Es un poco difícil de decir. Muchas de las ideas, conceptos y temas con los que trabajamos suelen surgir espontáneamente en el momento, y mi memoria es bastante mala. Pero el título del disco, The End Is Not the End (El fin no es el fin), es bastante auto explicativo. El final es esencialmente lo que tú haces de él. Tú eres quien decide que nada se acaba hasta que se acaba, pues tienes ese poder dentro de ti y tienes el control total para decidir cuándo se detiene algo o si sigue adelante.

PR: Hablando de eso, describieron este álbum como el más pesado y aventurero de su carrera después de más de dos décadas de trayectoria. ¿Qué hizo que 2026 fuera el año perfecto para lanzar su álbum más pesado?

Travis: Creo que es porque hemos estado haciendo esto durante mucho tiempo, como dijiste, dos décadas, y simplemente queríamos probar algo diferente. Sé que es un cliché decirlo, pero las partes pesadas son más pesadas y lo melódico es más melódico. En este disco lanzamos lo que podríamos llamar “bolas curvas”, muchas cosas que quizás no habríamos hecho hace cinco o diez años. Simplemente dijimos: “Al diablo, hagamos lo que queramos, lancemos todo a la pared y veamos qué se queda pegado”. Así terminamos con The End Is Not the End.

PR: Durante este proceso de hacer un álbum, ¿Es algo consciente como “vamos a reunirnos, vamos a crear esta música y si nos gusta la lanzamos, y si no, nos la quedamos”? ¿O van al estudio con una idea clara de “quiero hacer esto pesado” o simplemente tocan y lo que salga, sale?

Travis: Un poco de ambos. Nuestro proceso de composición es muy colaborativo. Sin embargo, sobre todo en los últimos dos o tres discos, suelo llegar con ideas que ya son canciones completamente formadas, o al menos lo que yo creo que lo están. Luego se las muestro al resto del grupo, las desarmamos y las volvemos a armar juntos. Algunas canciones que presenté las tenía guardadas por años; otras veces surge literalmente de alguien improvisando en el estudio con la guitarra, lo cual capta la atención de otro que dice “¿Qué fue eso? Tócalo otra vez, convirtámoslo en algo”. Así que a veces es una idea muy pensada y bien elaborada, y otras veces surge directamente de la nada. Es un poco de ambos.

PR: Tengo curiosidad sobre esto. Creo que la mayoría de los músicos son perfeccionistas y, una vez que tienes una canción, lidias con el dilema de si es suficiente o si necesitas agregar más instrumentos. ¿Ustedes luchan con eso al crear un álbum? Teniendo todas las canciones, las colaboraciones y todo, ¿les cuesta trabajo decir “este álbum está casi perfecto” o para ustedes ya es perfecto? ¿Cómo es ese proceso?

Travis: Eso puede ser muy complicado porque, como dices, los músicos podemos ser muy perfeccionistas y yo definitivamente soy culpable de ello. A veces sobre pienso las cosas: si debería tocar esto o aquello, si tal vez no funciona o podría ser mejor, o si deberíamos cambiar esto por lo otro. Pero tiene que llegar un momento en el que simplemente debes dejarlo ir y permitir que sea lo que tenga que ser, porque podrías pasar años o décadas perfeccionando una canción. En algún punto tienes que decir: “Bien, está terminada”. De lo contrario, nunca se terminaría nada.

PR: Como mencionaste, tienes canciones que han estado guardadas durante años. Que eso ocurra me parece impactante. ¿podrías darme un ejemplo de un tema que haya pasado por eso en este nuevo disco?

Travis: Sí, en el nuevo disco hay una canción llamada “Death Rattle”. Es un tema que tenía desde hace años. Recuerdo haber grabado un demo simple de él y lo guardé en mi “bolsillo trasero”. Olvidé por completo que lo tenía o que lo había escrito, hasta que un día por casualidad me puse a revisar archivos en mi teléfono o computadora. Lo escuché de nuevo y casi ni recordaba haber escrito eso. Sin embargo, después de haber tomado esa distancia de dos o tres años con la canción, la escuché con oídos frescos. Se la presenté a los demás y la convertimos en una canción.

PR: Eso es increíble. Y eso me lleva a la colaboración en este tema, que es con Max Cavalera. Cuando se sumó Max a la canción, ¿Lo tenías en mente para hacerlo o surgió orgánicamente?

Travis: Cuando escribimos esa canción estábamos en Japón. Estábamos lanzando ideas y creo que escribimos los primeros dos versos y el coro. No estaba terminada, pero recuerdo haber pensado que sonaba como Sepultura de mediados de los 90. Cuando tenía unos 13 años compré el disco Arise únicamente por el arte de portada, y soy fanático desde entonces. Nos dimos cuenta de que sonaba como un tema clásico de Sepultura y pensamos que sería genial tener a Max Cavalera cantando en él. Lo sugerimos mitad en broma y mitad en serio porque no creíamos que él quisiera hacerlo; nos preguntábamos qué querría tener que ver con una banda como Atreyu. Pero una cosa llevó a la otra, contactamos a su esposa y mánager, Gloria, y él aceptó. Poco después nos envió sus pistas de voz. Para mí fue alucinante; mi yo de 13 años se habría vuelto loco, y mi yo de cuarenta y tantos también lo estaba haciendo. Fue como cumplir un deseo de mi lista de pendientes que ni siquiera sabía que tenía.

PR: Durante el proceso de hacer música, ¿Esto ocurre de manera constante o frecuente? Es decir, ¿escriben una canción y de inmediato piensan “ojalá este cantante, baterista o guitarrista pudiera colaborar”, o tal vez trabajar con un productor que tengan en mente, o simplemente componen lo que surja y van incluyendo a otras personas en el camino?

Travis: Por lo general, la canción ya debe estar escrita en gran parte. La mayoría de las veces, casi al final de la composición y tras convivir con ella y escucharla repetidamente, obtienes una mejor idea de su vibra. Ahí es cuando sacas la “lista de ensueño” de personas que crees que encajarían en el tema. Esa es una de las partes más divertidas de hacer música: fantasear con trabajar con alguien a quien tienes en alta estima y, a veces, verlo hacerse realidad. Eso no pasa muy seguido en nuestro mundo, así que cuando sucede, es fantástico.

PR: ¿Podrías mencionar a algunas de las personas con las que soñarías colaborar? Ya sea cantando en un tema de Atreyu, o simplemente escribiendo o produciendo la canción juntos

Travis: Para mí, soy un gran fanático de Queens of the Stone Age, es una de mis bandas favoritas de siempre. Trabajar con alguien como Josh Homme sería increíble para mí. También alguien como Trent Reznor. Tanto Porter, nuestro bajista, como yo, somos enormes fanáticos de Nine Inch Nails desde que tenemos memoria. Trabajar con alguien así sería absolutamente alucinante. Si pasará o no, no lo sé, no quiero hacerme falsas ilusiones, pero crucemos los dedos para que ocurra algún día.

PR: Hablemos un poco de la gira Warped Tour. Van a tocar aquí en la Ciudad de México, lo cual me emociona mucho. Comencemos con una pregunta muy básica: si un fan está descubriendo a Atreyu por primera vez en el Warped Tour frente al escenario, ¿Cuál es la canción que debería llevarse de ese concierto para convertirse en fanático de la banda?

Travis: Creo que una de nuestras canciones nuevas, llamada “Dead”, que de hecho abre el álbum, es una gran representación de dónde nos encontramos actualmente a nivel musical, tanto como artistas como personas. Esa sería una excelente opción. Pero también tenemos nuestros temas clásicos, como “Right Side of the Bed”, con la que mucha gente nos conoció, y “X’s and O’s”, otro clásico de Atreyu que tocamos en casi todos los shows. Intentamos que nuestro setlist sea lo más representativo posible de todo nuestro catálogo; incluimos material nuevo, pero también las canciones que la gente espera escuchar. Esto se vuelve complicado con el paso de los años porque tienes más música de donde elegir y solo cuentas con un set de 35 o 40 minutos, así que cada canción debe contar.

PR: Sí, de hecho, esa era mi siguiente pregunta. Han estado activos por más de dos décadas, así que tienen un catálogo muy extenso. ¿Cómo debaten la selección del setlist para un show como el Warped Tour, donde hay bandas de distintos géneros, épocas y trayectorias? Cuando se sientan a planificar qué tocar en el tour con la intención de atraer al público de otros artistas, ¿Qué ponen en perspectiva para que el setlist funcione?

Travis: Básicamente, no quieres inclinarte demasiado hacia lo nuevo porque los fans de antaño quieren escuchar los clásicos, pero tampoco quieres depender solo de lo viejo porque entonces la gente nueva no sabrá qué estás haciendo en el presente. Intentamos mantenerlo en un balance de 50/50 entre lo nuevo y lo viejo, especialmente en festivales como este. Si fuera nuestro propio show como estelares, tocamos lo que queremos; pero cuando estás frente a muchas caras nuevas, debes seleccionar con mucho cuidado.

PR: ¿Crees que Atreyu está más cerca de ser la banda que originalmente querían ser, o se ha convertido en algo completamente diferente a lo que imaginaron?

Travis: Es una buena pregunta. En lo personal, cuando empezamos, no tenía idea de que llegaríamos tan lejos. Pensaba que tal vez grabaríamos un álbum, haríamos algunas giras por ahí y luego regresaríamos a la escuela o a trabajar, y que todo se desvanecería. Pero no fue así. Recuerdo el día que salimos para nuestra primera gira: yo estaba en la universidad y tomé mi último examen final (el cual estoy 95% seguro de haber reprobado). De ahí me fui directo a la casa de los padres de nuestro cantante, donde esperaba la van de gira. Subí y estuvimos de gira todo el verano; no he vuelto a pisar un aula desde entonces. Así que todo lo vivido en los últimos 15 o 18 años es como la cereza del pastel para mí. Jamás pensé que llegaríamos tan lejos o que duraríamos tanto, y seguir haciéndolo al nivel en el que estamos… no tengo ninguna queja.

PR: Tengo curiosidad, ¿Existió un plan B? ¿Alguna vez tuviste un plan B de qué harías si la banda no funcionaba?

Travis: Honestamente, no lo sé. Estoy seguro de que la música estaría involucrada de alguna forma, tal vez haciendo música para cine o video, que es algo que siempre me ha interesado. Afortunadamente no he tenido que preocuparme por eso todavía, pero si alguna vez llego a ese puente, lo cruzaré.

PR: ¿Podrías compartir con nosotros tu recuerdo favorito del Warped Tour? Algún artista que hayas visto y que haya cambiado tu vida, una banda que ames, estar en el mosh pit… cualquier recuerdo que tengas.

Travis: Recuerdo el Warped Tour de 1998 en el sur de California. Había un montón de bandas increíbles que ahora son leyendas, como Rancid, Bad Religion, Civ y Mighty Mighty Bosstones. Pero definitivamente lo que más me emocionaba era ver a Deftones. Ya los había visto antes, pero recuerdo que este show en particular fue en un enorme campo de tierra. Como eran la banda más pesada del cartel en ese momento, cuando subieron al escenario todo el público enloqueció; era casi un mar de violencia y la tierra se levantaba por todos lados. Recuerdo haber estado sonándome polvo negro de la nariz durante los siguientes tres días. Creo que hasta me dio insolación; me quemé terriblemente con el sol porque era joven y estúpido y no me puse bloqueador. Al llegar a casa esa noche me sentía fatal: con náuseas, mareado y una migraña tremenda. Pero mirando hacia atrás, dejando de lado la quemadura, no lo cambiaría por nada. Fue un show increíble.

PR: Increíble. Espero que podamos ver ese “mar de violencia” en su presentación.

Travis: ¡Violencia amistosa, violencia amistosa!

The End Is Not the End no solo representa una nueva etapa para la banda, sino también una oportunidad para seguir explorando, arriesgándose y haciendo música sin perder de vista lo que los llevó hasta aquí. Y mientras Atreyu se prepara para reencontrarse con el público mexicano en el Warped Tour, queda una certeza: el final, al menos para ellos, todavía está lejos de ser el fin.