Hablar con Nacho Vegas es adentrarse en un terreno donde la canción de autor se encuentra con la trinchera política. El asturiano, que acaba de cumplir 51 años, llega a este 2026 con un discurso más afilado que nunca y un nuevo álbum bajo el brazo que reivindica lo imperfecto, lo mestizo y, sobre todo, lo colectivo. Con temas que desafían al poder y abrazan la memoria (incluyendo una dedicatoria especial a su madre, Cristina), Vegas sigue demostrando que la música es, ante todo, un espacio de libertad.
En Puro Rock conversamos con él sobre su proceso creativo, su rechazo frontal a la industria musical convencional y cómo se prepara para llevar su “manifiesto desastre” y sus nuevas “vidas semipreciosas” al escenario del Vive Latino.
Puro Rock: Nacho, tu nuevo disco parece una oda a la imperfección. Hablas de nosotros como “vidas semipreciosas”, comparándonos con piedras mestizas que se necesitan mutuamente. ¿Cómo se traslada esa idea de cuidado mutuo y colectividad a un festival tan masivo y, a veces, tan individualista como el Vive Latino?
Nacho Vegas: Precisamente por eso es importante reivindicarlo. Ser “semiprecioso” es aceptar nuestra imperfección y nuestro mestizaje frente a esa “preciosura” de élite que nos dirige y nos hace la vida más jodida. En festivales como el Vive Latino, la música tiene que servir para reconocernos entre nosotros. Aunque estemos rodeados de miles, el acto de cantar juntos es una forma de cuidarnos y de decir que estamos aquí, que somos seres que necesitamos de los demás para transformar las cosas. La preciosidad que se la queden los que están arriba.
Puro Rock: Has sido muy crítico con la “industria musical”, llamándola incluso uno de los principales enemigos de la música. En este contexto de plataformas y algoritmos, ¿cómo logras que la urgencia de tus canciones no se pierda entre las dinámicas que impone el mercado?
Nacho Vegas: Yo no me considero parte de esa industria; la industria es la patronal, los grandes promotores y los CEOs de plataformas. Nosotros somos clase trabajadora que sufre esas dinámicas. Para no volverme loco, intento recordar siempre el momento en que empecé, cuando no sabía si a alguien le interesarían mis canciones. Al escribir, hay que hacerlo como si a nadie le importara lo que haces, olvidándote de la gira o de la promoción. Solo así mantienes la urgencia y la honestidad que la canción requiere.
Puro Rock: En este disco colaboras con Albert Pla, un artista que, como tú, no teme a la censura ni a las declaraciones polémicas. ¿Sientes que hoy en día la cultura está recibiendo más “mordazas” que antes, o simplemente es que ahora el fascismo se ha normalizado en el discurso público?
Nacho Vegas: El problema es que el fascismo se ha normalizado como una opción política más, y eso es algo que no podemos permitir porque es un discurso de odio. La cultura debe ser siempre un espacio de libertad, a pesar de las mordazas. Colaborar con Albert fue increíble porque él es único; a él le cancelaron conciertos por decir lo que piensa. Yo creo que hay que posicionarse. Hoy más que nunca es necesario cantar a la contra, pero también cantar a favor de las cosas bonitas y de la libertad, aunque eso te cueste no tocar en según qué sitios.
Puro Rock: Estás en pleno proceso de ensayos con una nueva integrante en la banda, Miren Arbaiza. Has dicho que no quieres que se miren demasiado las grabaciones del disco para que las canciones tengan su propia vida en directo. ¿Qué sorpresas podemos esperar de este Enjambre (o grupo) renovado para el Vive Latino?
Nacho Vegas: Tengo muchas ganas de ver cómo se reinterpretan los temas. En directo, las canciones se resignifican; no es lo mismo cantar algo con 25 años que con 50. Mi consigna es que el grupo tenga libertad. A veces me canso de mi propia intensidad del pasado, así que si una canción no me emociona al ensayarla, prefiero quitarla del repertorio, aunque la gente la pida. Para ser sincero con el público, primero tengo que serlo conmigo mismo y ofrecer lo que realmente siento que tiene fuerza hoy.
Puro Rock: Tu música siempre ha tenido una fuerte carga social, desde el apoyo a la PA hasta la denuncia de la gentrificación. En una ciudad tan hostil y vibrante como la Ciudad de México, ¿cuál es el “manifiesto” que Nacho Vegas quiere dejar grabado en esta edición del festival?
Nacho Vegas: Que no hay que perder nunca la fe en poder cambiar las cosas. A veces nos desencantamos porque el sistema es muy robusto, pero existen pequeñas victorias que nos recuerdan que algo se puede hacer. Mi mensaje en el Vive Latino es que, a pesar del caos y de los mundos inmóviles que se derrumban, siempre podemos encontrar belleza en la lucha colectiva. No se trata de dar lecciones, sino de compartir esa rabia y esa esperanza que nos hace humanos.
