AIRBOURNE DESATA EL GRITO ETERNO DEL ROCK CON “ALIVE AFTER DEATH”

“When we rock together in denim and leather we live forever!”, grita el vocalista de Airbourne, Joel O’Keeffe, en “Alive After Death”, el más reciente y arrollador sencillo del titánico sexto álbum homónimo que se lanzará el 28 de agosto a través de Spinefarm Records.

La frase no es casualidad, sino reverencia: un eco directo al clásico Denim and Leather de Saxon. Pero más allá del guiño, la canción es un homenaje al espíritu perdurable de ídolos caídos del rock and roll como Lemmy, Bon Scott y John Bonham, leyendas que vuelven a la vida cada vez que sus fans reproducen su música.

“When you play this riff you give me back my hands,” canta O’Keeffe sobre el potente ritmo impulsado por la batería de Ryan O’Keeffe. “When you drop the needle I’m back in the band.” Con un coro tan poderoso que podría hacerte derramar la cerveza, “Alive After Death” es un himno digno de las leyendas a las que rinde tributo.

“Un fan de Motörhead devuelve a Lemmy a la vida literalmente al escuchar su música y recordar quién era”, explica Joel sobre la canción, producida por Brian Howes (Nickelback) y con ingeniería de Mike Fraser (AC/DC, Aerosmith).

“Cuando cantamos sus canciones, les damos calor y les devolvemos la vida. Siempre decimos que Lemmy no está muerto, vive para siempre. Mientras nosotros somos simples mortales, ellos se vuelven inmortales porque los fans los mantienen vivos. Además de que somos fans de la música —no estaríamos aquí sin ninguno de ellos—, también es el enorme respeto que queremos rendirles. No es solo decir que somos fans y que nos encanta. Queremos decir: respeto.”

 

 

 

 

 

 

 

Joel O’Keeffe, líder de Airbourne, compartió una emotiva carta dirigida al fallecido Lemmy, en la que revela el proceso detrás del nuevo álbum de la banda y el peso que tuvo la filosofía del líder de Motörhead en su creación.

En el mensaje, O’Keeffe recuerda el consejo de Lemmy sobre mantenerse fieles a sí mismos y hacer música que le guste a sus roadies. Porque ellos han escuchado su rollo más que nadie; si a ellos les gusta, a todos les va a encantar. Bajo esa premisa, Airbourne se aisló durante seis años en un intenso proceso creativo marcado por reescrituras constantes, colaboraciones con figuras como Mutt Lange y Bryan Adams, y sesiones en condiciones extremas en Australia.

Más que una anécdota, la carta funciona como un homenaje directo a su legado, reafirmando la idea de que figuras como Lemmy siempre se mantendrán “Alive After Death”

Y mientras eso ocurra, el rock como ellos seguirá vivo después de la muerte.