Entrevista por: Dennis Angeles.
Después de dos décadas de historia, más de 1,700 presentaciones y millones de espectadores en distintos países, La Bomba de Tiempo llegará por primera vez a México para celebrar sus 20 años de música creada en tiempo real. El grupo argentino se presentará el viernes 27 de noviembre en Foro La Paz, en Ciudad de México, y el sábado 28 de noviembre formará parte del cartel de Tecate Comuna 2026, en Foro Cholula, Puebla.
La propuesta de La Bomba de Tiempo gira alrededor de un lenguaje de más de 70 señas con el que un director guía a los percusionistas mientras construyen música en vivo. El resultado combina improvisación, diversidad rítmica y una conexión constante entre quienes están en el escenario y el público.
En entrevista con Puro Rock PR, Diego nos habló sobre el origen de este sistema, lo que han aprendido al compartir escenario con artistas de distintas escenas, la importancia cultural de los Lunes Bomba en Buenos Aires y los nuevos caminos musicales que han explorado a lo largo de estos 20 años. También compartió la emoción que siente el grupo por conocer al público mexicano y las expectativas que tienen de sus primeras presentaciones en el país.
Una conversación con La Bomba de Tiempo
1. Su música parte de un sistema de más de 70 señas que permite dirigir la improvisación. ¿Cómo surgió este lenguaje y cómo ha evolucionado a lo largo de los años?
Diego: Hace 20 años se formó La Bomba de Tiempo, un grupo de percusionistas que practica la improvisación mediante un sistema de señas en tiempo real. Este lenguaje lo creó Santiago Vázquez, quien actualmente ya no forma parte del grupo, pero cuyo sistema sigue desarrollándose y se ha extendido a diferentes partes del mundo. Muchos ensambles lo han adoptado para trabajar sus propias improvisaciones.
Santiago tomó como referencia señas utilizadas por otros compositores y directores, pero lo interesante fue que diseñó un sistema pensado específicamente para un ensamble de percusión.
Actualmente somos 14 músicos sobre el escenario, acomodados en forma de herradura, con un director en el centro que utiliza determinadas señas para guiar la improvisación. Cada show es único e irrepetible. El director aporta sus ideas, percepciones e intenciones, pero también se nutre de las contribuciones de todos los músicos que están tocando.
2. Han colaborado en vivo con artistas como Coldplay, Julieta Venegas, Natalia Lafourcade y Los Fabulosos Cadillacs. ¿Qué les han aportado estos encuentros a su identidad musical?
Diego: A lo largo de estos 20 años hemos interactuado con muchísimos artistas de diferentes géneros y estilos. También hemos tocado con Santana, entre otros. Cada vez que compartimos escenario con alguien, nos llevamos una experiencia increíble porque estamos aprendiendo constantemente del artista que viene a improvisar con nosotros.
Algo interesante de estas invitaciones es que, como La Bomba de Tiempo trabaja con la improvisación en tiempo real, el artista invitado llega para interpretar una de sus canciones, pero los músicos no sabemos qué tema va a tocar. La única persona que conoce la canción es el director.
Lo que sucede en el escenario es impresionante. Incluso el propio artista puede sorprenderse al encontrarse con una masa percusiva de 14 músicos que transforma su canción.
Estas colaboraciones nos han aportado mucha música y diferentes maneras de abordar los estilos. A veces uno piensa que una canción debe tocarse de determinada manera, pero La Bomba llega para reorganizar esos elementos. A mí me gusta decir que hacemos un arreglo en tiempo real: el artista trae su canción y, cuando la tocamos juntos, suena diferente.
Ese encuentro entre dos visiones nos ha enriquecido muchísimo.
3. Los “Lunes Bomba” se han convertido en un referente de la vida cultural de Buenos Aires. ¿A qué atribuyen que este encuentro haya logrado mantenerse vigente y conectar con distintas generaciones?
Diego: La verdad es que los Lunes Bomba se han convertido en un evento que va más allá del público argentino. Incluso se ha transformado en una experiencia turística: hay personas que visitan Buenos Aires para conocer el Obelisco, Caminito, escuchar tango y también ver a La Bomba de Tiempo.
Creo que hay tres elementos fundamentales: una parte artística, una social y otra laboral. Cuando ese conjunto funciona tanto para el grupo como para el público, se vuelve posible sostener un encuentro así durante tantos años.
El proyecto comenzó con muchas personas y mantener un evento todas las semanas requiere muchísima energía y compromiso. Pero amamos lo que hacemos y nos divertimos haciéndolo. Cuando comenzó, era algo novedoso y creo que la gente encontró un lugar para bailar, divertirse, olvidarse de sus problemas y encontrarse con otras personas.
Cada quien puede vivirlo a su manera: hay quien va a conocer gente, quien quiere ver una banda y quien simplemente quiere bailar. Por momentos, La Bomba es como una rave de música electrónica hecha con tambores y energía humana.
Es un evento, una experiencia. Puedes escuchar una canción o ver un video, pero eso no termina de transmitir lo que se siente en el cuerpo cuando escuchas los tambores en vivo.
4. Su propuesta reúne influencias afro, latinoamericanas, funk y electrónica. Después de dos décadas experimentando con distintos sonidos, ¿hacia dónde sienten que está evolucionando musicalmente La Bomba de Tiempo?
Diego: La riqueza de La Bomba siempre ha sido la diversidad. Todos los músicos que integramos el grupo tenemos trayectorias diferentes y venimos de distintos estilos y géneros. Hay quienes son bateristas de jazz, otros han tocado música latina, candombe o cumbia, y también hay músicos que vienen de la música clásica y se han formado en instituciones universitarias o terciarias.
Esa mezcla es lo que nos caracteriza. Aunque se pueden escuchar diferentes ritmos, La Bomba no hace un género musical específico: tiene un sonido propio que surge de la combinación de todas esas influencias. A lo largo de los años hemos desarrollado un lenguaje particular y una manera propia de abordar la improvisación con tambores.
Hace algunos años también comenzamos a trabajar en el estudio, a componer y grabar canciones propias, así como versiones de temas de otros artistas. Cuando alguien invita a La Bomba a participar en una canción, uno de nosotros puede encargarse de hacer el arreglo para esa colaboración.
Eso nos abrió nuevos caminos, porque originalmente éramos un grupo de tambores dedicado a la improvisación. Llevar esa música al formato de una canción de tres minutos implica tomar decisiones diferentes: seleccionar elementos de una improvisación, organizarlos y darles una estructura.
También comenzamos a incorporar intervenciones electrónicas en vivo. Algunos integrantes utilizan máquinas y otros instrumentos, como el EWI, una especie de instrumento electrónico de viento. Así, el espectáculo incorpora nuevos colores sonoros y no se limita únicamente a los tambores durante dos horas.
Nuestro sonido ha ido cambiando, pero sin perder la esencia tribal de la percusión. Esa identidad sigue siendo el centro de La Bomba de Tiempo.
5. Su debut en México contempla dos escenarios muy distintos: un concierto propio en Foro La Paz y su participación en Tecate Comuna 2026. ¿Cómo se preparan para conectar con públicos diferentes y qué experiencia esperan ofrecer en cada presentación?
Diego: Estamos muy contentos, emocionados y con muchísima expectativa. Aunque llevamos 20 años tocando y hemos realizado giras por diferentes lugares, esta será nuestra primera vez en México. No sé por qué tardamos tanto en venir, pero estamos felices de que finalmente suceda.
Toda la banda tiene una expectativa enorme. Muchas personas nos dicen que en México los conciertos se viven con muchísima intensidad, que hay públicos muy diversos y que nuestra propuesta puede conectar muy bien con ellos. Ojalá esta sea la primera de muchas visitas.
En mi caso, personalmente no conozco México, así que también hay una expectativa individual, además de la que tenemos como grupo.
Creo que, cuando la gente conozca a La Bomba de Tiempo y comience a sentir en el pecho el sonido de los tambores, se ponga a bailar y se olvide de todo por un rato, habrá cumplido nuestra expectativa más grande: que puedan divertirse, moverse y dejarse llevar por la música.
Queremos que el público experimente eso que a nosotros todavía nos sigue divirtiendo tanto: tocar. Estamos muy ansiosos de llegar, compartir con ustedes y llevarles un poco de alegría, porque nosotros también la necesitamos.
La Bomba de Tiempo: dos fechas para su debut en México
La llegada de La Bomba de Tiempo será una oportunidad para descubrir una propuesta que ha convertido la improvisación en una experiencia colectiva. Su primera presentación en el país tendrá lugar en un concierto propio, mientras que su participación en Tecate Comuna les permitirá encontrarse con un público más amplio y diverso.
El festival poblano se celebrará el sábado 28 de noviembre en Foro Cholula y reunirá a artistas como The Flaming Lips, The Mars Volta, Caifanes, Babasónicos, Enjambre, José Madero, Los Auténticos Caligaris, LP, Cuarteto de Nos y muchos más.
Fechas en México:
- Viernes 27 de noviembre: Foro La Paz, San Ángel, Ciudad de México, a las 20:00 horas. Boletos disponibles en Passline.
- Sábado 28 de noviembre: Tecate Comuna 2026, Foro Cholula, Puebla. Boletos disponibles en eTicket.
Después de 20 años de crear música en el momento, La Bomba de Tiempo se prepara para compartir por primera vez su energía con el público mexicano. Como expresó Diego durante la entrevista, el deseo del grupo es que esta visita sea la primera de muchas y que quienes asistan puedan entregarse al ritmo, bailar y disfrutar de una experiencia irrepetible.
Desde Puro Rock PR, agradecemos a Diego por su tiempo y por compartir con nuestra audiencia la historia, la música y las expectativas de La Bomba de Tiempo. ¡Nos vemos en noviembre!
