Hay bandas que poco a poco van encontrando su lugar… y hay otras que simplemente irrumpen. TAPABOKA es de esas. Formadas en San Juan en 2023, en muy poco tiempo han logrado posicionarse como una de las propuestas más intensas y necesarias dentro de la escena alternativa actual, con un sonido que no pide permiso y una identidad que se siente completamente definida desde el primer golpe.
Lo suyo no es solo punk. Es una mezcla de rabia, postura y estética que conecta con el espíritu del Riot Grrrl, pero también con la crudeza del hardcore y ciertos matices del nü-metal. Todo eso se traduce en una propuesta que ellas mismas han llevado hacia lo que llaman “femme punk rage”: guitarras pesadas, voces que no se contienen y una energía que en vivo se transforma en algo mucho más grande que una simple presentación.

En su corta trayectoria, TAPABOKA ya ha logrado algo que muchas bandas tardan años en construir: presencia. Han pasado por festivales importantes en Puerto Rico, compartido escenario con proyectos de distintas partes del mundo y, poco a poco, su nombre ha empezado a aparecer en espacios que voltean a ver lo que está pasando en la música alternativa latina. No es casualidad. Hay una intención clara detrás de lo que hacen, tanto en lo sonoro como en lo visual y en el mensaje.
Más allá del ruido y la potencia, la banda también utiliza su música como una forma de expresión política y social. Sus letras nacen desde la frustración, desde la realidad que viven, pero también desde una postura firme que no se queda callada. Eso se refleja en temas recientes como “Colapso!”, donde llevan esa tensión al límite, imaginando un mundo al borde del quiebre, pero que suena más cercano de lo que quisiéramos aceptar.
Para quienes siguen de cerca la escena independiente en México, TAPABOKA es una de esas bandas que vale la pena tener en el radar desde ahora. No solo por lo que ya han hecho, sino por todo lo que están construyendo. Hay algo en su propuesta que se siente urgente, real… y sobre todo, imposible de ignorar.
